¡Estableciendo Bases Sólidas Para Nuestra Marca!

 

Hola, en el emocionante mundo de las marcas, existe un actor silencioso, pero poderoso que juega un papel trascendental: la identidad.

Imagina a la identidad como el rostro de una marca, su forma única de comunicarse al mundo. Pero aquí no hablamos solo de logotipos y diseños llamativos, hablamos de algo mucho más profundo.

La identidad de marca es ese conjunto de elementos visuales y emocionales que dan vida a una empresa. Es como el ADN que la distingue en un mar de competidores y la conecta con su público de manera profunda. ¿Parece mucho para un simple concepto, verdad? Pero su alcance es enorme.

Pensar en una identidad de marca sólida es como esculpir una obra maestra. Cada trazo, cada color, cada elemento cuenta una historia. Una historia de valores, personalidad y misión de la empresa o persona que representa. Imagina que estás en una tienda llena de marcas, todas con su identidad única. Ahí es donde entra en juego esa identidad sólida: hace que una marca destaque y se quede en la mente de la gente.

Pero hay más en esta historia. Una identidad visual poderosa construye confianza. Es como un apretón de manos que dice: “Soy profesional y confiable”. Es la cohesión que da esa sensación de “todo encaja” en cada rincón de la marca.

Ah, pero aquí no termina. Esta identidad no solo es una máscara bonita. Es como la raíz de un árbol que alimenta con su esencia todo su ser, guiando las decisiones de diseño y comunicación. Cada detalle, desde un sitio web hasta una publicación en redes sociales, sigue una línea definida. Es como un aroma floral que el público puede reconocer al instante.

¿Y qué hay de ese MoodBoard? El tablero que nos permite unir conceptos, imagínalo como un tesoro de inspiración. Es un punto de encuentro donde la esencia de la marca toma forma. No te dejes engañar por su simplicidad aparente, crearlo es una labor minuciosa. Es plasmar visualmente la esencia de una idea y darle una estética sólida.

Y dentro de este universo de identidad corporativa, encontramos elementos esenciales. Primero, el MoodBoard, una especie de caldero mágico de inspiración. Luego, los logotipos, que son como las joyas de la corona, uno principal y otros secundarios para distintos usos. Las tipografías, seleccionadas con mimo para complementar el estilo. La paleta de colores, elegida estratégicamente para hablarle al público correcto. Y los patrones, esos detalles que enriquecen y adornan la identidad.

Estos elementos, como piezas de un rompecabezas, se ensamblan para producir una identidad corporativa auténtica y cautivadora. No solo nos dice quiénes somos, sino que establece un vínculo visual y emocional con nuestra audiencia. Es como contar una historia a través de formas y colores, una historia que se graba en la mente y el corazón de todos los que la encuentran.

¿Te gustaría saber como la identidad visual forma parte del árbol del marketing?

 

Diseñador con 🤍 por MAKA (Erika Pardo) © 2023